¡Hola nuevamente a todos! Agradezco que se estén pasando por aquí pese a que llevo ya varias semanas sin escribir – lo cual no me agrada en lo absoluto-. En esta ocasión me he dado un tiempito para compartirles mis impresiones sobre este fabuloso libro de Virginia Woolf que me obsequió mi amiga Susana (beatlezubooks) por mi cumpleaños ❤

Una habitación propia es un ensayo basado en una serie de conferencias que la misma autora brindó y desarrolló en un par de universidades femeninas de Estados Unidos en 1928. El tema que le pidieron que tratase fue sobre las mujeres y la novela; y es justamente que de aquí que parte su famosa frase: “una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir ficción”; es por ello que dicho libro se considera feminista ya que su análisis gira en torno al desenvolvimiento de la mujer en un ambiente literal dominado por hombres.

A groso modo iré compartiendo algunos puntos que vi en la lectura. No pretendo explayarme porque creo fielmente que este libro debe ser leído y no contado.

“Para empezar, tener una habitación propia, ya no digamos una habitación tranquila y a prueba de sonido, era algo impensable aun a principios del siglo XIX… Estas dificultades materiales eran enormes; peores aun eran las inmateriales. La indiferencia del mundo que Keats, Flaubert y otros han encontrado tan difícil de soportar, en el caso de la mujer no era indiferencia, sino hostilidad”

En el primer capítulo, nos irá mostrando con ejemplos las diferencias que existían entre los hombres y mujeres en torno a la educación. Imagínense que nuestro sexo no podíamos entrar a la biblioteca sin compañía de un profesor o de una carta de presentación.

“Me encontraba ya ante la puerta que conduce a la biblioteca misma. Sin duda la abrí, pues instantáneamente surgió, como un ángel guardián, cortándome el paso con un revoloteo de ropajes negros en lugar de alas blancas, un caballero disgustado, plateado, amable, que en voz queda sintió comunicarme, haciéndome señal de retroceder, que no se admite a las señoras en la biblioteca más que acompañadas de un <<fellow>> o provistas de una carta de presentación”

Mientras ellos cenaban vino, comían perdices y lenguado, nosotras tomábamos una sopa de carne y bizcochos. Y es que en ese entonces se acostumbraba a que el dinero lo tenga el hombre y por consiguiente, ellos invertían en ellos mismos.

“Si por fortuna Mrs. Seton y su madre y la madre de ésta hubieran aprendido el gran arte de hacer dinero y hubieran dejado su dinero, como sus padres y sus abuelos antes que estos, para fundar cátedras y auxiliarías, y premios, y becas apropiadas para el uso de su sexo, quizás hubiéramos cenado muy aceptablemente allí un ave y una botellita de vino”

Siguiendo la línea, nos toparemos con las opiniones que hacían los hombres sobre nuestro sexo, opinaban a diestra y siniestra, algunos con respeto y otros en son de burla.

“¿Se las puede educar o no? Napoleón pensaba que no. El doctor Johson pensaba lo contrario. ¿Tienen alma o no la tienen? Algunos salvajes dicen que no tienen ninguna. Otros, al contrario, mantienen que las mujeres son medio divinas y las adoraban por ese motivo…”

Más adelante, nos relata ¿qué hubiera pasado si Shakespeare  tuviera una hermana tan dotada como él? Simplemente no hubiera podido obtener el éxito que él obtuvo porque a las mujeres se les reprimía de toda educación y las casaban muy jóvenes. No hubiera tenido más opción.

El cuarto capítulo puede decirse que fue mi favorito ya que encontraremos nombres de escritoras que a lo largo del tiempo van surgiendo y que ya podían ganarse la vida escribiendo. Sin embargo; la autora menciona que la literatura de este tiempo no fue la mejor ya que la mujer de entonces escribía con odio y rencor.

En los últimos dos capítulos, nos muestra que la mujer ya no solo escribe novelas sino que se adentra a distintos tópicos lo cuál resultaba favorecedor ya que sacaban lo mejor de ella y por último, nos exhorta a encontrar la unidad donde ambas mentes y se encuentren en paz y armonía.

Desde que empecé a leer este libro hasta que lo finalicé surgieron en mí muchas interrogantes, al igual que reflexiones que al parecer la autora quería que surgieran en lector y que me sorprendieron en gran manera. Definitivamente este es un must read Si bien es cierto que no se me hizo fácil de leer porque no es una lectura ligera, merece el tiempo que requiere digerirla y disfrutarla porque es muy enriquecedora y el contenido definitivamente sobrepasa barreras. Es más que seguro que releeré este libro de acá a unos años porque libros como este una leída no basta y no es por querer escarbar en la herida 😂

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